
Con gran devoción y alegría celebramos el nacimiento de la Sma. Virgen María, modelo de nuestra vocación, quien nos lleva de la mano a Jesús, también agradecemos a Dios el don maravilloso del nacimiento de nuestro querido padre Julio María Matovelle, quien manifiesta haber nacido en este día providencial, considerando a la Virgen María, especialmente en el misterio de los Dolores, como su verdadera y única Madre.
Ponemos bajo su intercesión los proyectos de la Congregación, así como la vida y accionar de cada una de las hermanas.